Cómo funciona
De la plancha al archivo, sin mostrarla nunca al servidor
Pocos pasos, una sola idea: cada contenido se cierra donde nace, y fuera de la logia nadie puede reabrirlo, ni siquiera nosotros.
Paso 1
Escribes o subes la plancha
Redactas una plancha con el editor sobrio, o subes un documento ya terminado. Hasta aquí todo está en tu dispositivo: nada ha salido aún hacia el servidor.
Paso 2
Se cifra en tu navegador
Antes de salir del dispositivo, el contenido queda cerrado en una caja que solo tu logia puede reabrir. Al servidor llega únicamente esa caja sellada: el servidor no conoce la llave que la abre.
Paso 3
Una sola llave, la de la logia
La caja se abre con la única llave de la logia, recibida al entrar y custodiada solo en tu dispositivo: el servidor no la tiene. Qué puedes leer depende de tu grado y de tus cargos, y es el servicio quien te muestra solo aquello a lo que estás admitido, nada más.
Paso 4
Las tenidas en el calendario
Las tenidas se programan en el calendario, con el orden del día, presenciales o en línea. La plancha de convocatoria se compone sola a partir de los detalles de la tenida, lista para imprimir o dejar adjunta; las asistencias se recogen allí, y la secretaría conserva su propio cuadro.
Paso 5
La sala de la tenida en línea
Una tenida puede celebrarse también en línea, en una sala que evoca la escena del Templo. En la entrada hay un Guardatemplo: recibe en la puerta, el reconocimiento en la puerta sigue siendo un acto humano en tiempo real, y admite o rechaza a quien llama, sin ninguna auto-admisión. Hermanos y hermanas entran desde el portal con un toque, los invitados con un enlace y un código de invitación. En la sala los presentes toman asiento por columnas y por grado, con el Oriente en su lugar, y los trabajos siguen el gobierno de la palabra, la votación a mano alzada y el mallete. Como las planchas, las actas y la caja, con la reserva alta también el flujo de audio y vídeo está cifrado de extremo a extremo: parte protegido desde los dispositivos de los presentes, y a nuestro servidor de medios, que lo reparte para que cada cual vea y oiga a los demás, llegan solo sobres opacos que no puede abrir. No lo grabamos ni lo conservamos, y siguen siendo visibles solo los metadatos de la sesión. El servicio de medios es nuestro, sin proveedores de vídeo de terceros y en la misma infraestructura europea del resto del servicio. El cifrado en directo requiere un navegador reciente: en un navegador demasiado antiguo ese participante recae en claro, y la sala lo declara a todos.
Paso 6
Las actas en el registro
Cada tenida deja su acta en el registro: una memoria continua y cifrada de los trabajos, consultable por quien tiene título para ello.
Paso 7
La caja, con la misma reserva
Cápitas y registro de caja están cifrados como todo lo demás, y solo los abre quien la logia designa. El informe para la asamblea se genera en el navegador del tesorero; cada miembro de la logia ve únicamente sus propias cápitas.
Paso 8
La memoria de la logia
El cuadro de la logia custodia el recorrido de cada miembro, desde la iniciación en adelante, con los aniversarios que de él nacen; la biblioteca lleva su catálogo y su registro de préstamos. Cifrados como todo lo demás, legibles solo por quien tiene título.
La metáfora
Una sola llave, y las reglas de la casa
Imagina el archivo como un edificio de salas. La logia tiene una sola llave, que vive solo en los dispositivos de sus miembros: el servidor no tiene ninguna. Qué salas se te abren depende de tu grado y de tus cargos, según las reglas de la casa, no de llaves distintas. Ningún llavín maestro, ni siquiera para quien administra: quien gestiona la plataforma custodia el edificio, no entra en las salas.